martes, 22 de marzo de 2011

MANIFIESTO

Juventud SIN futuro

Nosotras y nosotros, la juventud sin futuro, nos dirigimos a la opinión pública para mostrar
nuestro desacuerdo con la política de recortes sociales del Gobierno, y la consecuencia más
grave y con mayor impacto en el futuro que estas medidas representan: la juventud más
preparada de nuestra historia vivirá peor que sus padres.

La agresión contra el colectivo juvenil en un escenario de crisis capitalista, con una tasa de
paro juvenil del 40%, la más alta de la UE, se materializa principalmente en tres medidas:

o La Reforma laboral, que aumenta la temporalidad de nuestros contratos, la flexibilidad laboral
y supone la desaparición de la negociación colectiva, convirtiéndonos en trabajadores precarios/as
de por vida.
o La Reforma del sistema de pensiones, que retrasa la edad de jubilación y reduce la cuantía
de nuestras futuras pensiones y nos dificulta aún más encontrar un trabajo digno. Todo ello
nos plantea un horizonte sin futuro.
o La mercantilización de la Educación pública, que apuesta por la rentabilidad privada, y no por
la formación y el conocimiento. Una universidad de élite para una minoría y fábrica de precarios
para una mayoría, con medidas que se concretan en una nueva selectividad que pone trabas
al acceso a la universidad y en la degradación de la formación profesional.

Somos las y los jóvenes a quienes las élites económicas y las políticas de nuestros
gobiernos nos quieren convertir en la generación sin formación ni trabajo ni pensión digna.
Aquellos que, además, no tendremos casa en nuestra vida, desde que los especuladores
hicieron del derecho a la vivienda un negocio con el que enriquecerse; un modelo de crecimiento
económico que ha fracasado y ha generado esta crisis. Hemos tomado conciencia de que las
medidas de salida a la crisis económica se han realizado a través de una constante socialización
de las pérdidas.
Frente a la salida de la crisis por la derecha, nosotras y nosotros, la generación precaria,
señalamos a los culpables y reivindicamos ser escuchados.
Queremos recuperar nuestra capacidad para ser actores de un motor de cambio, combatiendo
un país de precariedad, desempleo y privatización de nuestra educación. Somos además
conscientes de que la movilización y la lucha tienen sentido, pero sobre todo de que son
necesarias. Italia, Francia, Grecia o Islandia nos enseñan que la movilización es indispensable.
El mundo árabe nos demuestra que la victoria es posible.
Por eso llamamos a un ciclo de movilizaciones que recuperen la voz de la juventud en la calle,
y lo hacemos extensivo a la sociedad civil. Nosotras no nos fiamos, sabemos que esto sólo
lo solucionamos sin los que causaron esta crisis. Instamos a emprender la movilización colectiva,
a reivindicar nuestro derecho a disentir, a reconstruir nuestro futuro.
Los abajo firmantes, estudiantes y miembros de la comunidad educativa, jóvenes trabajadoras
y jóvenes trabajadores, movimientos sociales, profesionales de la ciencia, la técnica; mundo de la
cultura y de las artes dan respaldo con su firma a este llamamiento a la movilización.

«Nos habéis quitado demasiado, ahora lo queremos todo»

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